Los niños tienen colita
Jueves, 19 de abril de 2007 - 20:47:36 por PapiPrimero lo que más os interesa
: ¡Es un niño!
Y aquà está la prueba:

La verdad es que si no te lo explican es difÃcil de entender, asà que os pongo un esquema:

Más o menos (echad un poco de imaginación
):
- Rojo: las nalgas
- Verde: el pene
- Azul: la pierna izquierda
- Amarillo: el brazo izquierdo
- Rosa: la cabeza
La historia completa
Si os acordáis, hoy tenÃamos cita con el ginecólogo privado.
Pues bien, fuimos para allá, Mami, su madre, su hermana más pequeña y yo. El sitio estaba bien, nos recibió una chica, nos sentamos en la sala de espera y nos dijo que enseguida nos verÃa el ginecólogo.
Y ahora empieza lo gracioso
. Mi hermana me habÃa comentado que habÃa un truco para las ecografÃas: tomar un caramelo mientras te la hacen, porque el azúcar estimula al niño y empieza a moverse, lo cual es, en principio, bueno para la ecografÃa porque es más difÃcil que esté todo el tiempo dándote la espalda, por ejemplo.
No sé hasta qué punto es verdad u otra leyenda urbana, pero parecÃa razonable y no costaba nada probar, asà que se lo comenté a Mami y a ella le pareció bien.
Pero, como siempre, por muy sencillo que parezca sobre papel, cuando tienes un plan tienes que estudiarlo profundamente o es probable que algo salga mal. Y, efectÃvamente, nuestro fallo estuvo en el tamaño del caramelo. Mami se metió en la boca un caramelo de los grandes, del tipo ahoga-niños
, y al medio minuto la chica nos dijo que pasáramos al despacho del ginecólogo, que empezó a hacerle preguntas a Mami. La pobre casi no podÃa hablar, se pasó el caramelo a un lado de la boca, pero entonces le salÃa un bulto, claro. El ginecólogo debió de pensar que tenÃa una muela inflamada, lo menos
.
Bueno, la cuestión es que le hizo varias preguntas y se iba apuntando cosas en una tarjetita. Lo que más nos llamó la atención es que, cuando supo cuánto medÃa Mami, dijo que igual le tenÃan que hacer cesárea. Para las mujeres que miden menos de 145 cm, es obligatoria, y Mami mide sólo un poquito más, por lo que igual sÃ, igual no…
La cesárea tiene sus pros y sus contras y, en conjunto, por lo poco que hemos investigado, no parece muy problemático, asà que supongo que tampoco es una mala noticia. Lo que más nos preocupaba era que en la cesárea no dejasen entrar al padre, pero según he visto, salvo casos especiales, sà que dejan.
Y tras las preguntas, entramos, ya los cuatro, a la sala de ecografÃa. Era una habitación bastante pequeña, y estaba algo oscura. HabÃa dos sitios donde mirar las imágenes: el monitor del ecógrafo y un televisor conectado a éste. Mami y yo estábamos de tal forma que sólo podÃamos ver el televisor, que era un poco más grande que el monitor, pero la imagen era menos nÃtida
.
La cuestión, que el ginecólogo, mientras iba preparando el ecógrafo y tal, nos preguntó si querÃamos saber el sexo del bebé. Le dijimos que sà y en el momento nos dijo que era un niño. Entre que nos pilló a todos por sorpresa (no que fuese niño, sino que lo dijese tan rápido) y que el hombre hablaba bastante bajito, Mami me preguntó que qué habÃa dicho que era
.
Reconozco que me alegré
. Bueno, ya sabéis que yo, por poquito, pero preferÃa que saliese niño. AsÃ, en general, con mayor o menor intensidad, los hombres de nuestras familias preferÃan niño y las mujeres niña. Supongo que es normal.
Siguió la ecografÃa, el gine tomó medidas, etc, le miró el latido del corazón (¡incluso lo escuchamos! LatÃa muy rápido, dijo que 120 pulsaciones por minuto era normal para un feto) y nos enseñó más o menos lo que era cada cosa. Ah, resulta que mi chiquitÃn estaba en “postura de jefe”, es decir, tumbado y con una mano detrás de la cabeza
.
Ya está, se acabó la eco. Mami y yo volvimos un momento a su despacho, nos dijo, pues éso, que estaba todo muy bien. Y nos fuimos a la salita de espera, ya para irnos.
Y ahora la parte avergonzante
. Con los nervios casi hacemos un “simpa”, es decir, que nos vamos sin pagar. Nadie se acordaba en esos momentos de que habÃa que pagar. Nadie menos la chica que nos recibió, claro, que nos dijo “Son 65€”, con cara de “hey hey hey, a dónde van estos…”
.
Ah, efectÃvamente, al final fueron sólo 65€, no los 80€ que pensábamos. Pero ni vÃdeo ni nada de otro mundo. No dudo que el gine sea un buen profesional, pero la ecografÃa la và bastante normal, para ser sincero. De hecho, en la que nos hicieron en el Centro de Especialidades, yo veÃa al bebé mucho más claramente
, si no me engañan los recuerdos. Pero bien, cumplió sus cometidos, que eran saber si era niño o niña y permitir que la familia de Mami pudiese ver al bebé en vivo.
Cuando salimos se lo fuimos diciendo por teléfono al resto de la familia, como es lógico. Unos más, unos menos, pero todos contentos, claro…
…pero es un niño, ¡Já!


